LAS 5 LECCIONES DE LA SEMANA
1.- Cuando sientes que la vida se te acaba y que ya nada vale la pena es cuando estás más cerca de tu meta.
2.- El infierno sólo se hace presente cuando piensas "No puedo".
3.- La persona que cree que tiene toda la razón es la persona más estúpida.
4.- Lo más importante en esta vida es mantener siempre la actitud, porque alguien o algo te puede llegar a quitar todo, menos tu actitud.
5.- Todo en esta vida se puede reducir a números. La realidad de todas las cosas está escondida en los números.
Últimamente me siento muy positivo. Ya me lo habían advertido: "Todo el mundo te va a decir que has cambiado, porque en realidad lo has hecho. Es la consecuencia natural de tu trabajo". No es que me haya vuelto frío. En realidad es el sentido de indiferencia, mi factor de impulso favorito. Necesito nicotina. Quiero manipular a alguien y tomarle el control para que me ponga un cigarro en la mano. Quiero destruir a alguien con una simple expresión de mi rostro. Sólo quiero invitarlos a todos a aprender a construir-destruir-construir. ¡Es fácil si te propones hacerlo! Saludos.
jueves, agosto 18, 2005
lunes, junio 20, 2005
MONTERREY-ZACATECAS
Llegué a la oficina como si fuera un día común. No tenía la mejor actitud. De repente mi gerente me manda llamar.
B: Que onda Luis, ¿te quieres ir a Zacatecas?
YO: ¿Cuánto tiempo?
B: 15 días.
YO: ¿Cuándo?
B: Ahorita.
YO: ¿Claudia, la de Guadalajara, sigue siendo la gerente de allá?
B: Creo que si. Pero ve de una vez ve por tu maleta. Tu y Baltazar salen a las 12:00.
YO: Va. Ahorita regreso con mi maleta.
Y esa es la larga historia de como fue que la empresa para la que trabajo decidió mandarme una quincena completa a Zacatecas. En esos viajes uno aprende mucho y madura mucho. Son como descender un poquito al infierno para apreciar un poco más lo que tienes. Estoy emocionado.
Llegué a la oficina como si fuera un día común. No tenía la mejor actitud. De repente mi gerente me manda llamar.
B: Que onda Luis, ¿te quieres ir a Zacatecas?
YO: ¿Cuánto tiempo?
B: 15 días.
YO: ¿Cuándo?
B: Ahorita.
YO: ¿Claudia, la de Guadalajara, sigue siendo la gerente de allá?
B: Creo que si. Pero ve de una vez ve por tu maleta. Tu y Baltazar salen a las 12:00.
YO: Va. Ahorita regreso con mi maleta.
Y esa es la larga historia de como fue que la empresa para la que trabajo decidió mandarme una quincena completa a Zacatecas. En esos viajes uno aprende mucho y madura mucho. Son como descender un poquito al infierno para apreciar un poco más lo que tienes. Estoy emocionado.
miércoles, junio 08, 2005
MOMENTO DE IMPACTO NÚMERO 2
YO: Lo que más me sorprende es que me cuentas que tu madre te golpeaba, que te corrió de tu casa, que estuviste viviendo sola y que tu padre te corrió de tu casa apenas antier. Me cuentas todos y cada uno de los detalles escabrozos de tu vida y lo haces con una tranquilidad impresionante.
V: La verdad yo me la pasaba llorando, pero desde que entré a este trabajo todo lo veo diferente. No sé. Creo que estoy aplicandole a mi familia el sentido de indiferencia.
YO: Tomales el control o aplícales el sentido de pérdida.
En ese momento me di cuenta de que yo antes no fumaba, no tenía un tatuaje en la espalda, no tenía picos en mi cabello y que no estaba contemplando (aclaro: contemplando no muy seriamente) guardar 1,000 pesos de la próxima quincena para irme a vivir con una muchacha que conocí hace un mes y que a veces me gusta y que a veces me cae mal.
YO: Lo que más me sorprende es que me cuentas que tu madre te golpeaba, que te corrió de tu casa, que estuviste viviendo sola y que tu padre te corrió de tu casa apenas antier. Me cuentas todos y cada uno de los detalles escabrozos de tu vida y lo haces con una tranquilidad impresionante.
V: La verdad yo me la pasaba llorando, pero desde que entré a este trabajo todo lo veo diferente. No sé. Creo que estoy aplicandole a mi familia el sentido de indiferencia.
YO: Tomales el control o aplícales el sentido de pérdida.
En ese momento me di cuenta de que yo antes no fumaba, no tenía un tatuaje en la espalda, no tenía picos en mi cabello y que no estaba contemplando (aclaro: contemplando no muy seriamente) guardar 1,000 pesos de la próxima quincena para irme a vivir con una muchacha que conocí hace un mes y que a veces me gusta y que a veces me cae mal.
lunes, mayo 02, 2005
EL ESPACIO Y EL TIEMPO EN UN CENTÍMETRO Y EN UN SEGUNDO
Según Einstein, el tiempo y el espacio son lo mismo. Todos estamos viajando ininterrumpidamente en el espacio-tiempo. Mientras más rápido avanzamos en el espacio, más lento lo hacemos en el tiempo y viceversa. La mayor velocidad posible es la de la luz, ya sea en el espacio (corriendo como locos) o en el tiempo (quedandonos en total y absoluto reposo). Lamentablemente, no es posible alcanzar el resposo total mientras estemos en un planteta, sistema, galaxia y constelación en constante movimiento.
Lástima. Por un momento pensé que estando aquí sentado me estaba aproximando cada vez más a la velocidad de la luz.
Según Einstein, el tiempo y el espacio son lo mismo. Todos estamos viajando ininterrumpidamente en el espacio-tiempo. Mientras más rápido avanzamos en el espacio, más lento lo hacemos en el tiempo y viceversa. La mayor velocidad posible es la de la luz, ya sea en el espacio (corriendo como locos) o en el tiempo (quedandonos en total y absoluto reposo). Lamentablemente, no es posible alcanzar el resposo total mientras estemos en un planteta, sistema, galaxia y constelación en constante movimiento.
Lástima. Por un momento pensé que estando aquí sentado me estaba aproximando cada vez más a la velocidad de la luz.
domingo, febrero 13, 2005
SE ACABO BIG BROTHER VALLARTA
Después de 3 meses en Puerto Vallarta, viviendo en una casa con un montón de extraños, las cosas se volvieron un poco caóticas y tensas. Es difícil vivir con 4 desconocidos, sobre todo cuando no hay televisión. A veces yo mismo extrañé Monterrey. En Puerto Vallarta todo es muy tranquilo. Extrañé el trafico y el ritmo de vida rápido de la ciudad. Vallarta a veces es demasiado simple. Claro, cuando empezó el spring break, el santo desmind y la ciudad se llenó de gringos en busca de alcohol, empecé a extrañar la tranquilidad. Poco antes de regresar a Monterrey me metí al mar y trate de nadar en medio de los olas. Es dificil y da miedo, sobre todo cuando el mar te empieza a jalar hacia adentro y recuerdas que no sabes nadar del todo bien. Despues de eso estuve enfermo una semana completa, al grado de necesitar una inyeccion. Creo que perdí como 7 kilos en tan solo 2 días, pero esas ronchas extrañas que salieron en mi espalda ya desaparecieron, y por el momento estoy feliz con eso.
Aquí en Monterrey estoy trabajando de nuevo. Cambiaron muchas cosas desde la última vez que me fui, y muchas de ellas permanecieron exactamente igual. Hay mucha gente que no quería volver a ver y con la que me he tenido que topar. Hay gente que quiero volver a ver pero no me queda tiempo ni de hacerles una llamada. En fin. El tiempo se va como agua.
Creo que si maduré mucho en Puerto Vallarta. Uno aprende a convivir y a no desesperarse cuando no tiene ya ni una moneda en la bolsa (o cuando si tiene, pero no lo quiere mostrar porque eso significaría compartirla con los demás). Sinceramente, creo que en este momento de mi vida ya nada me puede hacer nada. Se que estoy equivocado, pero así lo siento.
Después de 3 meses en Puerto Vallarta, viviendo en una casa con un montón de extraños, las cosas se volvieron un poco caóticas y tensas. Es difícil vivir con 4 desconocidos, sobre todo cuando no hay televisión. A veces yo mismo extrañé Monterrey. En Puerto Vallarta todo es muy tranquilo. Extrañé el trafico y el ritmo de vida rápido de la ciudad. Vallarta a veces es demasiado simple. Claro, cuando empezó el spring break, el santo desmind y la ciudad se llenó de gringos en busca de alcohol, empecé a extrañar la tranquilidad. Poco antes de regresar a Monterrey me metí al mar y trate de nadar en medio de los olas. Es dificil y da miedo, sobre todo cuando el mar te empieza a jalar hacia adentro y recuerdas que no sabes nadar del todo bien. Despues de eso estuve enfermo una semana completa, al grado de necesitar una inyeccion. Creo que perdí como 7 kilos en tan solo 2 días, pero esas ronchas extrañas que salieron en mi espalda ya desaparecieron, y por el momento estoy feliz con eso.
Aquí en Monterrey estoy trabajando de nuevo. Cambiaron muchas cosas desde la última vez que me fui, y muchas de ellas permanecieron exactamente igual. Hay mucha gente que no quería volver a ver y con la que me he tenido que topar. Hay gente que quiero volver a ver pero no me queda tiempo ni de hacerles una llamada. En fin. El tiempo se va como agua.
Creo que si maduré mucho en Puerto Vallarta. Uno aprende a convivir y a no desesperarse cuando no tiene ya ni una moneda en la bolsa (o cuando si tiene, pero no lo quiere mostrar porque eso significaría compartirla con los demás). Sinceramente, creo que en este momento de mi vida ya nada me puede hacer nada. Se que estoy equivocado, pero así lo siento.
sábado, enero 15, 2005
VALLARTA
Ya estoy en Puerto Vallarta. Después de estar 3 días en Guadalajara capacitándome con Santander Serfin, llegué a esta ciudad llena de turistas y ancianos gringos retirados. No pude ver el estadio Jalisco, que es donde juegan las chivas, pero eso ya no importa porque de todas formas ya casi ni veo el futbol. Me dolió dejar en Monterrey a Janeth (mi hija, la más pequeña de todas), pero de todas formas, cuando la recluté para que empezara a trabajar conmigo sabía que no me seguiría a otra ciudad. Total. Fue lo mejor. Le tomé cariño y trabajaba muy bien, pero yo ya no podía aguantar una pelea más. Me quedaré con los buenos momentos y las discusiones y los gritos serán solo anécdotas ridículas. Si regreso a Monterrey algún día, se que todo lo que dejé permanecerá exactamente igual. Hay cosas que nunca cambian, al menos no en su esencia.
Puerto Vallarta es extremadamente turístico. Todo está lleno de palmeras y de hoteles gigantes. Cuando estaba en Monterrey una chava que venía de Vallarta me dijo que Monterrey no le gustaba. En ese momento pensé que era una estúpida, pero ahora se bien porque lo dice. Todo aquí está construido para lucir y para contrastar con el mar. El mar es inmenso. El Malecón es increíble. Esta ciudad se parece al Miami que muestran en las películas de Hollywood, con chicas rubias en bikini caminando por las calles, fuegos artificiales todas las noches y enormes cruceros blancos llegando cada hora. Los atardeceres aquí son maravillosos, todos son dignos de una postal.
Ahora vivo aquí en Puerto Vallarta con Bonney, Gilberto, Yolanda y Mónica. Todos ellos son compañeros de trabajo. Nuestra casa no tiene televisión o una grabadora decente (en la de Mónica no se escuchan mis CD´s, aunque son originales). Recientemente pusimos el boiler, así que ya nos bañamos con agua caliente. Lamentablemente tengo que lavar y planchar mi propia ropa. Me dio mucha nostalgia cuando Arturo, el vicepresidente de la compañía y nuestro gerente en Monterrey nos dijo: "Me dio mucho gusto trabajar con ustedes chavos. Yo ya me regreso a Monterrey. Ahora Bonney es su gerente." No me queda más que chingarle. Tengo que empezar a reclutar.
Ya estoy en Puerto Vallarta. Después de estar 3 días en Guadalajara capacitándome con Santander Serfin, llegué a esta ciudad llena de turistas y ancianos gringos retirados. No pude ver el estadio Jalisco, que es donde juegan las chivas, pero eso ya no importa porque de todas formas ya casi ni veo el futbol. Me dolió dejar en Monterrey a Janeth (mi hija, la más pequeña de todas), pero de todas formas, cuando la recluté para que empezara a trabajar conmigo sabía que no me seguiría a otra ciudad. Total. Fue lo mejor. Le tomé cariño y trabajaba muy bien, pero yo ya no podía aguantar una pelea más. Me quedaré con los buenos momentos y las discusiones y los gritos serán solo anécdotas ridículas. Si regreso a Monterrey algún día, se que todo lo que dejé permanecerá exactamente igual. Hay cosas que nunca cambian, al menos no en su esencia.
Puerto Vallarta es extremadamente turístico. Todo está lleno de palmeras y de hoteles gigantes. Cuando estaba en Monterrey una chava que venía de Vallarta me dijo que Monterrey no le gustaba. En ese momento pensé que era una estúpida, pero ahora se bien porque lo dice. Todo aquí está construido para lucir y para contrastar con el mar. El mar es inmenso. El Malecón es increíble. Esta ciudad se parece al Miami que muestran en las películas de Hollywood, con chicas rubias en bikini caminando por las calles, fuegos artificiales todas las noches y enormes cruceros blancos llegando cada hora. Los atardeceres aquí son maravillosos, todos son dignos de una postal.
Ahora vivo aquí en Puerto Vallarta con Bonney, Gilberto, Yolanda y Mónica. Todos ellos son compañeros de trabajo. Nuestra casa no tiene televisión o una grabadora decente (en la de Mónica no se escuchan mis CD´s, aunque son originales). Recientemente pusimos el boiler, así que ya nos bañamos con agua caliente. Lamentablemente tengo que lavar y planchar mi propia ropa. Me dio mucha nostalgia cuando Arturo, el vicepresidente de la compañía y nuestro gerente en Monterrey nos dijo: "Me dio mucho gusto trabajar con ustedes chavos. Yo ya me regreso a Monterrey. Ahora Bonney es su gerente." No me queda más que chingarle. Tengo que empezar a reclutar.
martes, octubre 12, 2004
EL NUEVO CAPITULO DE EMERGENCY ROOM
Ayer me operaron. Tenía yo una especie de tumor o tejido retenido en el pecho y tenía que ser extirpado. En realidad no fue nada grave, pero el doctor me recomendó descanso, por lo menos hasta el jueves. No pienso hacerle mucho caso. También me recomendó que tomara un taxi para ir a mi casa, pero regresé en camión para ahorrarme dinero. El único incidente anormal fue que la enfermera no le atinaba a mis venas, por lo que tuvo que inyectarme 3 veces en la mano derecha para después decidir que sería más fácil aplicarme el suero en la mano izquierda. Lo último que recuerdo antes de sucumbir ante la anestesia es que el doctor me estaba explicando que era preferible que yo no hablara durante la cirugía. Supongo que ya anestesiado no podía hacerlo de todas formas. Desperté en otro cuarto con sangre en mi mano izquierda y con una enorme venda en todo el pecho. La sangre se debía a que, mientras dormía, me había sacado la aguja del suero sin querer. Después de la operación fui a ver a unos compañeros del trabajo, compre las medicinas pertinentes (Flanax para la inflamación, Dolac para el dolor y el poderoso antibiótico Keflex) y me fui a mi casa con el pecho vendado y con un extraño dolor en toda la espalda. Aún continuo vivo, aunque un poco adolorido.
No puedo creerlo, pero ya quiero regresar al trabajo. Extraño la oficina.
-¡Estamos todos!
-¡Si!
-¡No falta nadie!
-¡No!
-¡Y los que falten!
-¡Que se chinguen!
-¡Y nosotros!
-¡Chingones!
Ayer me operaron. Tenía yo una especie de tumor o tejido retenido en el pecho y tenía que ser extirpado. En realidad no fue nada grave, pero el doctor me recomendó descanso, por lo menos hasta el jueves. No pienso hacerle mucho caso. También me recomendó que tomara un taxi para ir a mi casa, pero regresé en camión para ahorrarme dinero. El único incidente anormal fue que la enfermera no le atinaba a mis venas, por lo que tuvo que inyectarme 3 veces en la mano derecha para después decidir que sería más fácil aplicarme el suero en la mano izquierda. Lo último que recuerdo antes de sucumbir ante la anestesia es que el doctor me estaba explicando que era preferible que yo no hablara durante la cirugía. Supongo que ya anestesiado no podía hacerlo de todas formas. Desperté en otro cuarto con sangre en mi mano izquierda y con una enorme venda en todo el pecho. La sangre se debía a que, mientras dormía, me había sacado la aguja del suero sin querer. Después de la operación fui a ver a unos compañeros del trabajo, compre las medicinas pertinentes (Flanax para la inflamación, Dolac para el dolor y el poderoso antibiótico Keflex) y me fui a mi casa con el pecho vendado y con un extraño dolor en toda la espalda. Aún continuo vivo, aunque un poco adolorido.
No puedo creerlo, pero ya quiero regresar al trabajo. Extraño la oficina.
-¡Estamos todos!
-¡Si!
-¡No falta nadie!
-¡No!
-¡Y los que falten!
-¡Que se chinguen!
-¡Y nosotros!
-¡Chingones!
martes, septiembre 14, 2004
SEPTIEMBRE
Septiembre es mi mes favorito porque todo se llena de verde, blanco y rojo. Si, se que suena estúpido, pero así es. Me gusta ver los colores de la bandera por todas partes, aunque exista un poco de hipocresía en todo eso de las fiestas patrias. Para conmemorar estas fechas, me hice en el hombro izquierdo un tatuaje. Es la cabeza del águila que aparece en los sellos de "Hecho en México". Es temporal, se quitará de mi brazo en 2 semanas, pero estoy pensando en hacerlo permanente, a pesar de que alguien me llegó a decir que se ve naco. También estoy pensando en tatuarme en la parte de atrás del cuello un código de barras que diga abajo 810918 (mi fecha de nacimiento). ¿Cuál de los dos, el águila de “Hecho en México” en el hombro o el código de barras atrás en el cuello? Acepto opiniones.
El 18 de septiembre cumplo años. Ese día voy a trabajar, pero aún así, espero regalos. Muchos regalos.
Septiembre es mi mes favorito porque todo se llena de verde, blanco y rojo. Si, se que suena estúpido, pero así es. Me gusta ver los colores de la bandera por todas partes, aunque exista un poco de hipocresía en todo eso de las fiestas patrias. Para conmemorar estas fechas, me hice en el hombro izquierdo un tatuaje. Es la cabeza del águila que aparece en los sellos de "Hecho en México". Es temporal, se quitará de mi brazo en 2 semanas, pero estoy pensando en hacerlo permanente, a pesar de que alguien me llegó a decir que se ve naco. También estoy pensando en tatuarme en la parte de atrás del cuello un código de barras que diga abajo 810918 (mi fecha de nacimiento). ¿Cuál de los dos, el águila de “Hecho en México” en el hombro o el código de barras atrás en el cuello? Acepto opiniones.
El 18 de septiembre cumplo años. Ese día voy a trabajar, pero aún así, espero regalos. Muchos regalos.
jueves, septiembre 02, 2004
EL POEMA SACADO DEL PERIÓDICO
Se sabe del amor por la querella
entre lo que has ganado y has perdido;
esa lucha ampulosa del sentido
contra la dependencia que lo sella.
Quizás en la tendencia a dejar huella
para que nadie más caliente el nido
o en el reír perverso, enloquecido,
tocando el centro exacto de una estrella.
En la butaca incómoda de un cine:
la mente más curiosa y transitoria
se sienta porque el fin no se termine.
En el beso final, la vasta historia.
Ese breve esplendor que nos define
la intemporalidad de la memoria.
Se sabe del amor por la querella
entre lo que has ganado y has perdido;
esa lucha ampulosa del sentido
contra la dependencia que lo sella.
Quizás en la tendencia a dejar huella
para que nadie más caliente el nido
o en el reír perverso, enloquecido,
tocando el centro exacto de una estrella.
En la butaca incómoda de un cine:
la mente más curiosa y transitoria
se sienta porque el fin no se termine.
En el beso final, la vasta historia.
Ese breve esplendor que nos define
la intemporalidad de la memoria.
miércoles, septiembre 01, 2004
LA VENGANZA SE SIRVE MEJOR FRÍA
Hace poco estaba en el baño, mirándome al espejo. De pronto, pude ver a un mosquito reposando en la pared que estaba a mi lado derecho. Lo primero que me pasó por la cabeza fue: ¿cómo le hacen los mosquitos para vencer la ley de gravedad y pararse en las superficies verticales? Después de eso, lo maté con un golpe de la palma de mi mano. La maravilla sucumbe ante la barbaridad.
Posteriormente, otra pregunta llegó a mi mente: ¿por qué acabo de matar a ese mosquito, si no me había hecho nada? Después de un ligero análisis de la situación, me di cuenta de que lo había matado porque quería desquitarme con él de todos los mosquitos que alguna vez me habían picado. Además, ese mismo mosquito podría picarme eventualmente. Fue una especie de homicidio preventivo. Preferí quitarle la vida en lugar de aguantar una pequeña roncha que me daría comezón por un par de horas. No me importa.
Hace poco estaba en el baño, mirándome al espejo. De pronto, pude ver a un mosquito reposando en la pared que estaba a mi lado derecho. Lo primero que me pasó por la cabeza fue: ¿cómo le hacen los mosquitos para vencer la ley de gravedad y pararse en las superficies verticales? Después de eso, lo maté con un golpe de la palma de mi mano. La maravilla sucumbe ante la barbaridad.
Posteriormente, otra pregunta llegó a mi mente: ¿por qué acabo de matar a ese mosquito, si no me había hecho nada? Después de un ligero análisis de la situación, me di cuenta de que lo había matado porque quería desquitarme con él de todos los mosquitos que alguna vez me habían picado. Además, ese mismo mosquito podría picarme eventualmente. Fue una especie de homicidio preventivo. Preferí quitarle la vida en lugar de aguantar una pequeña roncha que me daría comezón por un par de horas. No me importa.
domingo, agosto 22, 2004
LA PERSISTENCIA DE LA MEMORIA
El jueves pasado llegué por fin al extremo del ser antisocial: fui al cine... yo solo. Ante al mirada extrañada de la señorita que me entregó el boleto (“¿uno?”), pagué los 47 pesos correspondientes y entré a ver "El extraño resplandor de una mente sin recuerdos", película que tenía muchas ganas de ver. Fueron 47 pesos porque puedo ir solo al cine, pero no puedo ir solo a un cine chafa que tiene sillas de madera y un piso pegajoso lleno de chicles. Mejor ir al cine más cómodo de todos, aunque sea también el más caro: el Cinepolis ese que está en Garza Sada.
No es fácil invitar a alguien a ver una película como esa. Pensé que era una de esas películas que la gente ignorante dice que son "de arte" y que a la gran mayoría de las personas le parecen aburridas. Claro que invité a Karina, Paty, Toño y Carlos, que yo se que si apreciarían un largometraje sin balazos y explosiones, pero todos me dijeron la mima excusa: "no tengo dinero, mejor vamos a rentar un DVD al Blockbuster". No es exactamente lo mismo. Pensé en invitar a otras personas, pero yo no soy de esos que toman su agenda y le llama una a una a todas las personas que ha conocido (y que hace tiempo que no ve) para invitarlos a salir a algún lado. En realidad estaba equivocado. La película la puede ver cualquier persona, siempre y cuando esté consciente de que saldrá de la sala con un extraño dolor de cabeza y sintiéndose ligeramente triste y confundido.
La película es maravillosa, una de las mejores que he visto en mi vida. ¿Eliminaría los recuerdos de todos mis amores frustrados o perdidos si tuviera la oportunidad de hacerlo? Yo no lo haría. Si lo hiciera me quedaría vacío. Con todos los buenos momentos vienen los malos, y con todos los malos momentos viene la nostalgia por los buenos. De eso se trata la vida. De acumular nostalgia.
El jueves pasado llegué por fin al extremo del ser antisocial: fui al cine... yo solo. Ante al mirada extrañada de la señorita que me entregó el boleto (“¿uno?”), pagué los 47 pesos correspondientes y entré a ver "El extraño resplandor de una mente sin recuerdos", película que tenía muchas ganas de ver. Fueron 47 pesos porque puedo ir solo al cine, pero no puedo ir solo a un cine chafa que tiene sillas de madera y un piso pegajoso lleno de chicles. Mejor ir al cine más cómodo de todos, aunque sea también el más caro: el Cinepolis ese que está en Garza Sada.
No es fácil invitar a alguien a ver una película como esa. Pensé que era una de esas películas que la gente ignorante dice que son "de arte" y que a la gran mayoría de las personas le parecen aburridas. Claro que invité a Karina, Paty, Toño y Carlos, que yo se que si apreciarían un largometraje sin balazos y explosiones, pero todos me dijeron la mima excusa: "no tengo dinero, mejor vamos a rentar un DVD al Blockbuster". No es exactamente lo mismo. Pensé en invitar a otras personas, pero yo no soy de esos que toman su agenda y le llama una a una a todas las personas que ha conocido (y que hace tiempo que no ve) para invitarlos a salir a algún lado. En realidad estaba equivocado. La película la puede ver cualquier persona, siempre y cuando esté consciente de que saldrá de la sala con un extraño dolor de cabeza y sintiéndose ligeramente triste y confundido.
La película es maravillosa, una de las mejores que he visto en mi vida. ¿Eliminaría los recuerdos de todos mis amores frustrados o perdidos si tuviera la oportunidad de hacerlo? Yo no lo haría. Si lo hiciera me quedaría vacío. Con todos los buenos momentos vienen los malos, y con todos los malos momentos viene la nostalgia por los buenos. De eso se trata la vida. De acumular nostalgia.
domingo, agosto 08, 2004
VOY A ESCRIBIR EN HIPOMANÍA
Todos deberíamos de estar un poco locos. El mundo es tan plano y obtuso que sólo a través de la locura podemos ver lo que es realmente importante. Imaginar el fin del mundo, ver el cielo rojo, las nubes negras, tormentas de fuego, manchas de sangre esmaltada en la pared, gatos parlantes, chacales con anteojos, peces cayendo del cielo, nieve en forma de cenizas, robots de latón, leones sobre la mesa, relojes gritándome, ardillas en aeroplanos, la lavadora seduciendo al televisor... No quiero ver nada que no pase por el filtro surrealista de la locura.
Bjork va a cantar en la inauguración de las olimpiadas. Nadie debería de perdérselo. Todos deberían verlo.
Todos deberíamos de estar un poco locos. El mundo es tan plano y obtuso que sólo a través de la locura podemos ver lo que es realmente importante. Imaginar el fin del mundo, ver el cielo rojo, las nubes negras, tormentas de fuego, manchas de sangre esmaltada en la pared, gatos parlantes, chacales con anteojos, peces cayendo del cielo, nieve en forma de cenizas, robots de latón, leones sobre la mesa, relojes gritándome, ardillas en aeroplanos, la lavadora seduciendo al televisor... No quiero ver nada que no pase por el filtro surrealista de la locura.
Bjork va a cantar en la inauguración de las olimpiadas. Nadie debería de perdérselo. Todos deberían verlo.
miércoles, agosto 04, 2004
ALGUNAS DE LAS PERSONAS QUE HE CONOCIDO
Sin mencionar nombres, escribiré algo acerca de algunas de las personas que vienen a mi mente en este momento:
Hace tiempo conocí a un chavo que pensaba que todo el mundo creería sus mentiras si las decía con mucha seguridad. Eventualmente, sus mentiras se le vinieron encima. No ha cambiado y nunca cambiará porque los mitómanos siempre creen que tienen la razón. Seguramente en este momento está buscando a más incautos a quienes engañar con sus historias falsas de aventuras inventadas.
Hace tiempo conocí a una niña. Digo niña porque nunca pude dejar de verla como tal, a pesar de que tenía la misma edad que yo. Me admiraba. Se que suena a vanidad cuando lo digo yo mismo, pero yo me daba cuenta de que ella me admiraba. Siempre ha creído que soy muy inteligente y trabajador. Nunca supe que decirle o como tratarla. Me faltó tacto. Desearía poder tomarme un café con ella y ofrecerle unas cuantas explicaciones. Si alguna vez la lastimé, le ofrecería mis más sinceras disculpas.
Hace tiempo conocí a una muchacha muy tierna, pero a pesar de su voz angelical y su forma excesivamente correcta de usar las palabras, tenía una enorme capacidad para ofender a los demás sin que fuera esa su intención. Su personalidad era muy sólida, a pesar de ser extremadamente dulce. Muchas personas decían que era una sangrona. Aunque alguna vez sentí algo por ella, admito que siempre estuve de acuerdo con esto último.
Hace tiempo conocí a una chava que nunca dejaba que nadie la insultara. Decía groserías por cualquier cosa y no le daba miedo enfrentarse a los demás. No sé porque, pero siempre me hacía caso. Ella creía que yo siempre tenía la razón y sabía que hacer. Nunca he dejado de admirar su temple. Me hacía reír mucho, aunque lo hacía sin intención. Si algún día se da cuenta de su capacidad, se comerá al mundo de un bocado porque siempre tendrá la razón y sabrá que hacer.
Hace tiempo conocí a un chavo que acabó siendo mi amigo. Es extremadamente inseguro, pero a pesar de eso es muy sociable. Si no fuera por él, en este momento estaría resentido con la vida. Me hizo ver que las personas que piensan en puras trivialidades no son necesariamente vacías. Me hizo darme cuenta de que cualquiera puede ser amigo de cualquiera. Estoy seguro de que él cree que yo he cambiado demasiado. Creo que él sigue siendo exactamente igual. Ojala que la vida no lo obligue a cambiar mucho.
Faltan personajes, pero también me faltan tiempo y el espacio.
Sin mencionar nombres, escribiré algo acerca de algunas de las personas que vienen a mi mente en este momento:
Hace tiempo conocí a un chavo que pensaba que todo el mundo creería sus mentiras si las decía con mucha seguridad. Eventualmente, sus mentiras se le vinieron encima. No ha cambiado y nunca cambiará porque los mitómanos siempre creen que tienen la razón. Seguramente en este momento está buscando a más incautos a quienes engañar con sus historias falsas de aventuras inventadas.
Hace tiempo conocí a una niña. Digo niña porque nunca pude dejar de verla como tal, a pesar de que tenía la misma edad que yo. Me admiraba. Se que suena a vanidad cuando lo digo yo mismo, pero yo me daba cuenta de que ella me admiraba. Siempre ha creído que soy muy inteligente y trabajador. Nunca supe que decirle o como tratarla. Me faltó tacto. Desearía poder tomarme un café con ella y ofrecerle unas cuantas explicaciones. Si alguna vez la lastimé, le ofrecería mis más sinceras disculpas.
Hace tiempo conocí a una muchacha muy tierna, pero a pesar de su voz angelical y su forma excesivamente correcta de usar las palabras, tenía una enorme capacidad para ofender a los demás sin que fuera esa su intención. Su personalidad era muy sólida, a pesar de ser extremadamente dulce. Muchas personas decían que era una sangrona. Aunque alguna vez sentí algo por ella, admito que siempre estuve de acuerdo con esto último.
Hace tiempo conocí a una chava que nunca dejaba que nadie la insultara. Decía groserías por cualquier cosa y no le daba miedo enfrentarse a los demás. No sé porque, pero siempre me hacía caso. Ella creía que yo siempre tenía la razón y sabía que hacer. Nunca he dejado de admirar su temple. Me hacía reír mucho, aunque lo hacía sin intención. Si algún día se da cuenta de su capacidad, se comerá al mundo de un bocado porque siempre tendrá la razón y sabrá que hacer.
Hace tiempo conocí a un chavo que acabó siendo mi amigo. Es extremadamente inseguro, pero a pesar de eso es muy sociable. Si no fuera por él, en este momento estaría resentido con la vida. Me hizo ver que las personas que piensan en puras trivialidades no son necesariamente vacías. Me hizo darme cuenta de que cualquiera puede ser amigo de cualquiera. Estoy seguro de que él cree que yo he cambiado demasiado. Creo que él sigue siendo exactamente igual. Ojala que la vida no lo obligue a cambiar mucho.
Faltan personajes, pero también me faltan tiempo y el espacio.
miércoles, julio 14, 2004
AYER FUE UN DÍA DIFÍCIL
Ayer estaba pensando en ti. Ya casi no lo hago, pero ayer fue un día aburrido y no tenía nada más que hacer. Recordé aquella vez que giré mi cabeza hacia atrás y tu tenías la mirada clavada en mí. Estabas sentada, con los ojos enormes y la boca entreabierta, embobada con mi presencia y seguramente con la mente en blanco. Te miré fijamente y me quedé en tus ojos. Me sentí ciego, sordo, mudo y transparente. Tan concentrado que mi universo entero quedó reducido a tus pupilas. Después de esos segundos en que el tiempo se disolvió para que toda la eternidad fuera nuestra, no pude evitar poner una de esas sonrisas frágiles y nerviosas que sólo tú podías sacar de mi rostro. Me correspondiste parpadeando para recuperar la conciencia, cerrando la boca y sonriendo.
Ese fue nuestro primer beso. El que nos dimos al amparo de varios metros de distancia y con la pura mirada. Ese que culminó con un par de sonrisas bobas, con las cuales, sin decirnos nada, nos pedíamos disculpas por quedar hipnotizados el uno con el otro. Los demás besos se me olvidarán con el tiempo. Creo que muchos de ellos ya los olvidé, pero eso no. Me juro a mi mismo que ese no.
Ayer estaba pensando en ti. Ya casi no lo hago, pero ayer fue un día aburrido y no tenía nada más que hacer. Recordé aquella vez que giré mi cabeza hacia atrás y tu tenías la mirada clavada en mí. Estabas sentada, con los ojos enormes y la boca entreabierta, embobada con mi presencia y seguramente con la mente en blanco. Te miré fijamente y me quedé en tus ojos. Me sentí ciego, sordo, mudo y transparente. Tan concentrado que mi universo entero quedó reducido a tus pupilas. Después de esos segundos en que el tiempo se disolvió para que toda la eternidad fuera nuestra, no pude evitar poner una de esas sonrisas frágiles y nerviosas que sólo tú podías sacar de mi rostro. Me correspondiste parpadeando para recuperar la conciencia, cerrando la boca y sonriendo.
Ese fue nuestro primer beso. El que nos dimos al amparo de varios metros de distancia y con la pura mirada. Ese que culminó con un par de sonrisas bobas, con las cuales, sin decirnos nada, nos pedíamos disculpas por quedar hipnotizados el uno con el otro. Los demás besos se me olvidarán con el tiempo. Creo que muchos de ellos ya los olvidé, pero eso no. Me juro a mi mismo que ese no.
martes, julio 13, 2004
LAS FRASES DE LA SEMANA
Estas 5 frases las dije o las pensé en los últimos días. Ninguna de ellas lleva a ningún lado, por lo tanto, merecen ser publicadas en esta página que tampoco lleva a ningún lado.
"Wey, por mi el mundo se puede acabar mañana."
"Las cosas inútiles tienen una esencia especial que debe apreciarse en proporción con la cantidad de polvo que acumulan."
"Ayer soñé que conocía a Jesucristo. No recuerdo muy bien todo el sueño, pero creo que él no me cayó muy bien."
"¿Por qué las palmeras que hay en el centro de Monterrey no dan cocos?"
"Si miras de cerca a las hormigas, te darás cuenta de que a ellas les gusta lavarse la cara. ¿Cuál es la diferencia entre humanos y hormigas, si a ambos les gusta lavarse la cara?"
Estas 5 frases las dije o las pensé en los últimos días. Ninguna de ellas lleva a ningún lado, por lo tanto, merecen ser publicadas en esta página que tampoco lleva a ningún lado.
"Wey, por mi el mundo se puede acabar mañana."
"Las cosas inútiles tienen una esencia especial que debe apreciarse en proporción con la cantidad de polvo que acumulan."
"Ayer soñé que conocía a Jesucristo. No recuerdo muy bien todo el sueño, pero creo que él no me cayó muy bien."
"¿Por qué las palmeras que hay en el centro de Monterrey no dan cocos?"
"Si miras de cerca a las hormigas, te darás cuenta de que a ellas les gusta lavarse la cara. ¿Cuál es la diferencia entre humanos y hormigas, si a ambos les gusta lavarse la cara?"
lunes, julio 05, 2004
POST PATROCINADO POR LA CONACULTA
Cuando me sobra un poco de dinero, lo gasto, aunque no lo crean, en libros. Esas cosas cuadradas que tienen muchas hojas con letritas escritas sobre ellas. No sé porqué de repente me dio por leer mucho, si en realidad nunca he tenido especial apego a esa costumbre. Ha de ser que la vida diaria me deja muy cansado como para hacer cualquier actividad física. "La Virgen de los Sicarios" es uno de mis libros favoritos. A continuación expongo algunas frases salidas de ese libro:
"¡Que espléndida explosión! Las llamas abrazaron al vehículo malhechor pero Alexis y yo tuvimos tiempo de acercarnos para ver como ardía el muñeco. De los más bien, como dicen aquí en este idioma tan expresivo "¡Que una soda para apagarlo" perdía a gritos un transeúnte imbécil." Y de dónde vamos a sacar una soda, hombre ¿Acaso somos James Bond que lleva todo lo que necesita encima. Déjelo que se acabe de quemar para que ya no sufra. Treinta y cinco mil taxis había en Medellín; quedaban treinta y cuatro mil novecientos noventa y nueve.
"¿Por qué berrea el bebé señora? ¿Por estar vivo? Yo también lo estoy y me tengo que aguantar"
“Ni en Sodoma, ni en Gomorra ni en Medellín ni en Colombia hay inocentes; aquí todo lo que existe es culpable, y si se reproduce más. Los pobres producen más pobres y la miseria más miseria, y mientras más miseria más asesinos, y mientras más asesinos más muertos. Ésta es la ley de Medellín, que regirá en adelante para el planeta tierra. Tomen nota.”
Ahora estoy leyendo Delirio, de Laura Restrepo. Que delicioso. Al leerlo entendí porque la gente dice que un libro puede ser delicioso. "Dime cómo es el cielo de nuestro verano, cómo se amontonan sobre nosotros esas nubes redondas y lanudas como ovejas, como en el fondo de tus ojos se apacigua, mansa, mi alma." Se trata de un hombre que sale de viaje durante 3 días, y al regresar a su casa se da cuenta de que su mujer que se ha vuelto loca. Está narrado de manera inusual y vertiginosa, con múltiples errores gramaticales hechos a propósito para reflejar la incoherencia en los pensamientos de los personajes. Si no lo leen no lo entienden. Si no lo leen no saben lo que es estar loco.
Cuando me sobra un poco de dinero, lo gasto, aunque no lo crean, en libros. Esas cosas cuadradas que tienen muchas hojas con letritas escritas sobre ellas. No sé porqué de repente me dio por leer mucho, si en realidad nunca he tenido especial apego a esa costumbre. Ha de ser que la vida diaria me deja muy cansado como para hacer cualquier actividad física. "La Virgen de los Sicarios" es uno de mis libros favoritos. A continuación expongo algunas frases salidas de ese libro:
"¡Que espléndida explosión! Las llamas abrazaron al vehículo malhechor pero Alexis y yo tuvimos tiempo de acercarnos para ver como ardía el muñeco. De los más bien, como dicen aquí en este idioma tan expresivo "¡Que una soda para apagarlo" perdía a gritos un transeúnte imbécil." Y de dónde vamos a sacar una soda, hombre ¿Acaso somos James Bond que lleva todo lo que necesita encima. Déjelo que se acabe de quemar para que ya no sufra. Treinta y cinco mil taxis había en Medellín; quedaban treinta y cuatro mil novecientos noventa y nueve.
"¿Por qué berrea el bebé señora? ¿Por estar vivo? Yo también lo estoy y me tengo que aguantar"
“Ni en Sodoma, ni en Gomorra ni en Medellín ni en Colombia hay inocentes; aquí todo lo que existe es culpable, y si se reproduce más. Los pobres producen más pobres y la miseria más miseria, y mientras más miseria más asesinos, y mientras más asesinos más muertos. Ésta es la ley de Medellín, que regirá en adelante para el planeta tierra. Tomen nota.”
Ahora estoy leyendo Delirio, de Laura Restrepo. Que delicioso. Al leerlo entendí porque la gente dice que un libro puede ser delicioso. "Dime cómo es el cielo de nuestro verano, cómo se amontonan sobre nosotros esas nubes redondas y lanudas como ovejas, como en el fondo de tus ojos se apacigua, mansa, mi alma." Se trata de un hombre que sale de viaje durante 3 días, y al regresar a su casa se da cuenta de que su mujer que se ha vuelto loca. Está narrado de manera inusual y vertiginosa, con múltiples errores gramaticales hechos a propósito para reflejar la incoherencia en los pensamientos de los personajes. Si no lo leen no lo entienden. Si no lo leen no saben lo que es estar loco.
sábado, julio 03, 2004
LO APRENDÍ EN EL DISCOVERY
El oxígeno oxida las cosas, es inflamable y corroe los metales. El oxígeno destartala un automóvil nuevo en menos de 10 años, y aún así, lo necesitamos para vivir. Con cada inhalación, el oxígeno produce en nuestros cuerpos una reacción química que crea desechos llamados "radicales libres", que rompen las cadenas de ADN y desgastan nuestros organismos haciéndonos envejecer. Si, parece mentira, pero el oxígeno es corrosivo. Lo respiramos y nos mata poco a poco.
He llegado a la conclusión de que hay que contener la respiración para no envejecer. Moriré en mi desesperado intento por vivir más. Lo que pasa es que el mundo da vueltas y nada llega a ningún lado.
El oxígeno oxida las cosas, es inflamable y corroe los metales. El oxígeno destartala un automóvil nuevo en menos de 10 años, y aún así, lo necesitamos para vivir. Con cada inhalación, el oxígeno produce en nuestros cuerpos una reacción química que crea desechos llamados "radicales libres", que rompen las cadenas de ADN y desgastan nuestros organismos haciéndonos envejecer. Si, parece mentira, pero el oxígeno es corrosivo. Lo respiramos y nos mata poco a poco.
He llegado a la conclusión de que hay que contener la respiración para no envejecer. Moriré en mi desesperado intento por vivir más. Lo que pasa es que el mundo da vueltas y nada llega a ningún lado.
jueves, julio 01, 2004
CANTANDO BAJO LA LLUVIA
¡Llovió! Después de varias semanas de vivir el infierno en la tierra, por fin se presento Tlaloc para darnos un pequeño alivio contra el calor. Lo que más me gusta de la lluvia es el cambio que se percibe en la calle. Cuando todo está mojado el ritmo de la ciudad cambia por completo. Si la lluvia te atrapa cuando estas completamente seco y seguro bajo el techo de un camión, este cambio se aprecia mejor, especialmente si estás sentado del lado de la ventana. Algunas personas tratan de esconderse bajo un techo y miran hacia arriba para tratar de calcular el volumen de las gotas de agua, y algunas otras miran compulsivamente hacia abajo para tratar de evitar los charcos más profundos y no mojarse los zapatos. Todos se contienen en las banquetas y se aprietan en las orillas, pero de repente, empiezan a correr para mojarse lo menos posible en su camino al otro lado de la calle. Muchos se quejan de la lluvia, pero en realidad están emocionados. Muy en el fondo, todos quisiéramos chapotear en los charcos de agua que se acumulan en la calle cuando llueve.
Cuando regresaba a mi casa, empezó a salir agua del fondo del camión, mojando los pies de varios pasajeros. De alguna manera, se que todos pensamos la misma estupidez: "¡Se está hundiendo el camión!" Si, soy un iluso por pensar que se puede viajar seguro en el transporte público. Debí de haber traído mi kayak.
¡Llovió! Después de varias semanas de vivir el infierno en la tierra, por fin se presento Tlaloc para darnos un pequeño alivio contra el calor. Lo que más me gusta de la lluvia es el cambio que se percibe en la calle. Cuando todo está mojado el ritmo de la ciudad cambia por completo. Si la lluvia te atrapa cuando estas completamente seco y seguro bajo el techo de un camión, este cambio se aprecia mejor, especialmente si estás sentado del lado de la ventana. Algunas personas tratan de esconderse bajo un techo y miran hacia arriba para tratar de calcular el volumen de las gotas de agua, y algunas otras miran compulsivamente hacia abajo para tratar de evitar los charcos más profundos y no mojarse los zapatos. Todos se contienen en las banquetas y se aprietan en las orillas, pero de repente, empiezan a correr para mojarse lo menos posible en su camino al otro lado de la calle. Muchos se quejan de la lluvia, pero en realidad están emocionados. Muy en el fondo, todos quisiéramos chapotear en los charcos de agua que se acumulan en la calle cuando llueve.
Cuando regresaba a mi casa, empezó a salir agua del fondo del camión, mojando los pies de varios pasajeros. De alguna manera, se que todos pensamos la misma estupidez: "¡Se está hundiendo el camión!" Si, soy un iluso por pensar que se puede viajar seguro en el transporte público. Debí de haber traído mi kayak.
martes, junio 22, 2004
¡PELIGRO WILL ROBINSON! ¡PELIGRO!
Ayer, mientras el calor me desesperaba y trataba de recordar como se siente tener frío, me pregunté a mi mismo; ¿cómo le hacían antes las personas cuando tenían calor, si no existían los aires acondicionados o los ventiladores? ¿Simplemente se aguantaban y ya? Que horror. ¡Viva la tecnología y sus comodidades! Después me fui al otro extremo, y me pregunté: ¿podremos construir algún día máquinas que nos destruyan? Creo que aún estamos lejos de eso, pero tal vez en algunos años las máquinas decidan que los humanos ya no somos útiles y nos desechen. Me imagino a mi ventilador tratando de cortarme la cabeza usando sus aspas, al microondas tratando de morderme o a la lavadora tratando de ahogarme.
Aún con las comodidades que nos proporciona, la tecnología destruye gran parte de los misterios. Tal vez eso es lo mejor, pero los misterios tienen más sustancia y despiertan la imaginación. Es más placentero imaginar que los gatos son espíritus salidos de otro mundo que descubrir que son mamíferos comunes y corrientes. Es más placentero imaginar que la Luna es una lágrima que se quedó flotando en al cielo después de salir del ojo de una diosa que descubrir que es una piedrota desierta que está atrapada por la gravedad de nuestro planeta. Es más placentero imaginar que las estrellas son señales de los dioses que descubrir que son bolas de gas flotando en al vacío. Me pregunto que pasaría si llegamos a la orilla del universo y descubrimos que Dios no existe. Nunca he sido muy religioso, pero nuestra vida perdería su significado si descubrimos que somos únicamente la máxima creación de la casualidad.
No creo en la suerte, sólo en las probabilidades.
Ayer, mientras el calor me desesperaba y trataba de recordar como se siente tener frío, me pregunté a mi mismo; ¿cómo le hacían antes las personas cuando tenían calor, si no existían los aires acondicionados o los ventiladores? ¿Simplemente se aguantaban y ya? Que horror. ¡Viva la tecnología y sus comodidades! Después me fui al otro extremo, y me pregunté: ¿podremos construir algún día máquinas que nos destruyan? Creo que aún estamos lejos de eso, pero tal vez en algunos años las máquinas decidan que los humanos ya no somos útiles y nos desechen. Me imagino a mi ventilador tratando de cortarme la cabeza usando sus aspas, al microondas tratando de morderme o a la lavadora tratando de ahogarme.
Aún con las comodidades que nos proporciona, la tecnología destruye gran parte de los misterios. Tal vez eso es lo mejor, pero los misterios tienen más sustancia y despiertan la imaginación. Es más placentero imaginar que los gatos son espíritus salidos de otro mundo que descubrir que son mamíferos comunes y corrientes. Es más placentero imaginar que la Luna es una lágrima que se quedó flotando en al cielo después de salir del ojo de una diosa que descubrir que es una piedrota desierta que está atrapada por la gravedad de nuestro planeta. Es más placentero imaginar que las estrellas son señales de los dioses que descubrir que son bolas de gas flotando en al vacío. Me pregunto que pasaría si llegamos a la orilla del universo y descubrimos que Dios no existe. Nunca he sido muy religioso, pero nuestra vida perdería su significado si descubrimos que somos únicamente la máxima creación de la casualidad.
No creo en la suerte, sólo en las probabilidades.
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